Fundas de Almohada
En textil de casa encontrarás las fundas de almohada para conservar tu almohada en buen estado por mucho más tiempo. Tendrás tu almohada más fresca y limpia y evitarás que se desgaste. Puedes optar por una amplia variedad de fundas, las cuales son muy fáciles de quitar y poner. Cuida de tu sueño protegiendo tu almohada.
Preguntas frecuentes
-
Las fundas de algodón son transpirables, suaves y fáciles de lavar, lo que las convierte en la opción más práctica para el día a día. Las de bambú aportan un extra de frescor, son hipoalergénicas y antibacterianas, ideales para pieles sensibles. También existen fundas de poliéster o microfibra, más económicas y resistentes, perfectas para un uso intensivo o alojamientos turísticos.
-
Sí. El bambú es un material antibacteriano e hipoalergénico que evita la acumulación de ácaros y humedad. Además, ayuda a regular la temperatura, reduciendo la sudoración nocturna, lo que lo convierte en una excelente opción para pieles sensibles o propensas a irritaciones.
-
Lávalas en lavadora con agua templada (30–40 °C) y detergente suave. Evita el uso de suavizantes porque pueden restar transpirabilidad. Para mantener los colores y la textura, se recomienda darles la vuelta antes del lavado. Se pueden secar al aire o en secadora a baja temperatura.
-
- Verano o climas cálidos: fundas de algodón percal o bambú, frescas y transpirables.
- Invierno o climas fríos: fundas de algodón satén o mezcla de poliéster, que retienen mejor el calor y aportan un tacto más cálido.
-
La funda debe ajustarse exactamente al tamaño de tu almohada para garantizar comodidad y estética. Mide el largo y ancho de tu almohada y busca una funda con esas mismas dimensiones (70, 75, 90, 105, 135, 150 o 180 cm en España). Evita usar fundas más grandes porque formarán pliegues, y tampoco más pequeñas porque deformarán la almohada. Para colchones de matrimonio se pueden usar dos fundas individuales en lugar de una larga, lo que aporta más libertad de movimiento.