Combinar ropa de cama es algo clave para disfrutar de tu dormitorio. Tu habitación ganará en armonía y su belleza aumentará. No tienes que contar con experiencia en interiorismo o en diseño para lograr unos buenos resultados. Tan solo necesitas seguir algunos consejos para no fracasar en el intento.
La mejor decoración para ropa de cama
Lo primero a lo que debes prestar atención cuando buscas cambiar la decoración de la ropa de cama es a los colores. Esta es una de las bases, ya que vas a propiciar una atmósfera u otra.
La clave para no fallar es optar por tonos que tengan una misma raíz y utilizarlos en edredones, cortinas, colchas o cojines. Por ejemplo, si apuestas por el gris, procura seleccionar diferentes tonalidades o que pertenezcan a la misma gama cromática.
Otro aspecto a tener en cuenta con los colores es que estos deben complementarse. De otro modo, podrías caer en errores como que un color destaque por encima del resto.
Además, ten cuidado con las emociones que puede generar cada tonalidad. Por ejemplo, si es para tu dormitorio, procura no elegir un rojo demasiado vivo. Es demasiado estridente para un espacio en el que debe reinar la tranquilidad.
Asimismo, no has de olvidar los estampados que suele llevar la ropa de cama. Estos patrones pueden dar mucho juego, pero solo si sabes cómo sacarles partido. Lo ideal es combinar aquellos que fomenten diversas texturas y que no resulten excesivamente llamativos.
A la hora de combinar ropa de cama y cortinas, apuesta por que estas últimas se dividan en dos partes. Esta es una forma de cubrir gran parte de la ventana y realzar el tejido que hayas escogido para el edredón.
En caso de que la tela sea neutra, es decir, sin estampados o decoración, dispón cortinas que sí los tengan (y viceversa). De forma sencilla estarás creando un contraste tan agradable como llamativo.
Combinar texturas y colores es una forma de sacar a relucir tu parte más atrevida y original. La base de la cama puede ser neutra, por lo que la colcha, almohada y sábanas necesitarán colores planos en este caso. Es una forma de establecer un marco para colocar otros elementos y hacer que estos sobresalgan.
Después, dispón algunos elementos con estampados para marcar el contraste y no recurrir al uso de más de tres o cuatro colores. Con esto solo caerías en el exceso, algo que debes evitar al conjugar estos elementos.
En definitiva, combinar ropa de cama será sencillo si sigues estos consejos. Si bien al principio te va a costar, no debes dejar de practicar para conseguir unos mejores resultados. Así, desarrollarás tu creatividad y conseguirás justo la decoración que estabas buscando para tu habitación, un lugar donde debe reinar tu personalidad.