Saco nórdico, edredón ajustable o funda nórdica... ¿Qué elegir?

Hace años el edredón o la manta eran las únicas opciones que existían para resguardarnos del frío
durante la noche. Actualmente, existen muchas opciones como el saco nórdico, la funda nórdica o el
edredón ajustable. Te mostramos las diferencias entre ellos y te damos algunos consejos para
acertar con la elección.

 
Saco nórdico, edredón ajustable o funda nórdica... ¿Qué elegir?


¿Saco nórdico o funda nórdica? ¿Edredón ajustable? Los tres son excelentes elecciones para
combatir el frío en invierno, pero cada una tiene unas características concretas que lo hacen más
apto para unas personas u otras. Vamos a ver sus diferencias para que elijas el más correcto para ti.

El saco nórdico

Está compuesto por una bajera, un saco y una almohada, una opción bastante completa, ya que no
tienes que comprar el resto de complementos aparte. El saco nórdico infantil es muy utilizado por su
comodidad, ya que, gracias a la cremallera del saco, hace que tu hijo no se destape y pase frío por la
noche. De hecho, es ideal para niños menores de 7 años. Es una de las mejores opciones para
lugares con climas muy fríos. Eso sí, si lo suyo es moverse de un lado para otro dentro de la cama,
no es la mejor opción.

El edredón ajustable


Consiste en una sola pieza, una funda rellena Tiene una goma en las esquinas para que se ajuste sin
problemas al colchón. La edad ideal para empezar a utilizarlo son los 7 años. La principal ventaja de
este es que se puede ajustar a distintas medidas de colchón. De este modo, lo puedes intercambiar
en las camas de tus hijos, por ejemplo, o si necesitas cambiar una sola cama por otra más grande,
puedes ajustarlo sin problema. Por eso, resulta una elección muy rentable. Es ideal para aquellos
que, de forma inconsciente, tienden a destaparse durante la noche y, por lo tanto, pasar frío. Además,
quedan inamovibles, por lo que siempre tendrás la cama perfecta durante todo el día.


La funda nórdica

Tiene algunas similitudes con el edredón nórdico. Es una funda con un relleno de plumón o fibra,
entre otros materiales, que se utiliza cuando bajan las temperaturas. Normalmente, eres tú el que
puede elegir el relleno, por lo que puedes adaptar la funda según el clima del lugar donde te
encuentres. La funda nórdica está en tendencia; de hecho, ha desplazado al clásico edredón o manta
de toda la vida. Es también una buena opción para aquellos que viven a caballo entre dos casas y
necesitan llevar una prenda de abrigo para la cama de un lugar a otro.
Ahora que ya sabes la diferencia entre el saco nórdico y el resto de ropa de cama, elige la que mejor
se ajuste a tus necesidades.

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